Baño de visitas, muy bueno o que pase a un segundo plano
Alguna vez escuche decir a mi madre que las cosas que no utilizaríamos en nuestros baños serian colocadas en el baño de la entrada.
No es que estos accesorios sean feos o estén muy antiguos, nada de eso. El motivo principal radicaba en que había hecho compras por el inicio de una nueva temporada en el centro comercial de su predilección.
Es cierto, compro cosas muy bonitas, ella quería que estuviesen en los baños que usábamos toda de la familia, sin embargo, todo lo que teníamos, y que ahora seria reemplazado, pasaría al único baño que teníamos en la entrada a la sala principal, mas conocido como el baño de visitas.
Pero mi hermana, muy preocupada por lo que digan sus amigas, se opuso furiosamente a la intención que propagaba mi madre.
Su justificación era que no podíamos dar una mala imagen a las visitas que tuviéramos solo por un capricho sin sentido.
Mi madre decía que lo ideal era tener lo mejor de lo mejor para nosotros, la familia. Pero mi hermana le recriminaba esa forma de pensar.
Que las alfombras o los espejos grandes, que las toallas elegantes, que los ambientadores y no se que tantas cosas mas que hacían de un lugar de poco interés para mi, en un lugar referente y de total importancia para ellas dos.
No se cual será la costumbre de las demás personas, también me parece una discusión sin sentido, debe ser porque soy hombre. Pero como que algo de razón tenían las dos.
A tal punto que mi decisión final a favor de alguna de complicaba mucho, lo que al principio era para mi un tema sin importancia comenzó a tomar forma, a remover los puntos a favor y en contra que tenia en mente.
Me puse a pensar a pensar en cosas tan ridículas como que no podía permitir que mi mejor amiga se viera en un espejo en el cual mi hermano se había estado masturbando desde que era adolescente, era como que algo repugnante, el solo hecho de imaginármelo, la verdad era que no se lo podía decir ni a mi madre ni a mi hermana pero cosas como esa formaban parte de mi decisión final.
Puede parecer realmente tonto pero de una forma u otra, sin darme cuenta, estaba junto a ellas, prendido de una controversia en la cual tampoco quería dejar del lado mi opinión, tanto me involucre que fui objeto de burla del resto de la familia por incursionar en temas que solo era de mujeres.
Como si ellas solo tuviesen derecho a opinar, el punto es que pase de los detalles tan ociosos como el citado en párrafos anteriores a temas tan frívolos, como que ese adorno no encajaba con las paredes del baño de visitas.
Juro que realmente no me interesaba ese tipo de temas, pero luego cruce imaginariamente esa pequeña brecha y me convertí en un gran defensor de mis convecciones respecto a la decoración.
Demás esta decir que fui vulnerado con frases como “Tú que sabes de esas cosas” o “Ni siquiera sabes combinar tu ropa” lo cual me lleno de furia pues me vi desprestigiado en mi propio orgullo.
Finalmente, el baño de visitas también recibió la misma importancia que los demás, mi madre me miro con cólera desde esa vez pues no podía creer que junto con mi hermana la hubiéramos vencido. Era como si me gane una discusión de fútbol, creo que eso le dolió más. En fin, creo que la ganadora realmente fue mi casa.
Explore posts in the same categories: Uncategorized