Cuantas veces prefiero un departamento
Siempre he preferido los departamentos a las casas grandes, quizás por una cuestión de practicidad y un tanto de matizada soledad. Cuando eres soltero y no vives más que con tus problemas y tus cuentas por pagar, la idea de un departamento abarata y convierte tus sueños en posiciones accesibles. Quizás la idea de una casa surja cuando la necesidad de conformar una familia timbre mi atareada relación de pendientes.
Ser soltero en España y en cualquier parte del mundo demanda una generosa proporción de responsabilidades, independizarse de los padres y volverse dependiente del frustrante fin de mes para pagar las cuentas, todo soportable solo por la también generosa idea de poder hacer lo que se quiera dentro de tu propio departamento, llevar a quien sea y pasarla como mejor lo prefieras.
Mauricio, un amigo que reside en Barcelona, me contaba cada vez que nos juntábamos a tomarnos unas cervezas, la infinidad de aventuras amorosas de una sola noche (a veces varias noches con la misma aventura) que placidamente realizó en su primer departamento de soltero. Imaginarse la cantidad de chicas que contaba llevar me llenaba de envidia, yo llevo ya varios años viviendo solo y puedo contar con los dedos sin repetirlos la cantidad de chicas que he pescado. Todo un fracasado, diría mi amigo Mauricio.
Me contaba Mauricio que en ese entonces la idea de vivir en un departamento era fabulosa, pero que luego cuando conoció a la chica de sus sueños y tuvo su primer hijo, la necesidad y preferencia hacia una casa aumentó inesperadamente.
Yo solo esbozaba una sonrisa mientras él me decía que una casa se volvía mejor elección por la amplitud de los espacios y la necesidad de los niños de correr y jugar. Siempre he pensado que para eso están los parques y los recreos, pero Mauricio me lo decía con tanta seguridad que parecía estar contratado por una inmobiliaria para convencerme. Yo conozco a muchos amigos que ya tienen familia y que siguen viviendo en departamentos, muchos de ellos me dicen que es mucho más cómodo y seguro, además de ser mucho mas barato.
La razón de vivir solo en un departamento es que se convierte en tu espacio, dejas la casa y tu habitación pequeña para convertir todo el departamento en algo tuyo, donde puedes hacer y deshacer lo que quieras. Y sucede que cuando te encuentras con una pareja y decides formalizar una relación o en todo caso esa relación da frutos, me refiero a los hijos, pierdes esa capacidad de pertenencia sobre tu espacio y debes cederlo o compartirlo en el mejor de los casos, con una mujer y con los hijos; entonces dejas de ser prioridad.
Yo aún no estoy dispuesto a ceder nada. Prefiero mi egoísta percepción de caminar desnudo por mi departamento si me da la gana, por ahora tengo mi soledad como acompañante interesada. Eso, mi soledad que no me deja sentir la interesante opción de desear vivir en una casa.
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