La importancia del notario en la compra-venta

Cuando nos encontramos ante la decisión de comprar o vender un inmueble es necesario para llevar esos procesos a recaudo contar con la intervención de un notario. A pesar que el ordenamiento jurídico español no exige la presencia de un notario para que una compraventa se realice de manera plena, es conveniente contar con su ayuda legal, si alguna de las partes lo prefiere entonces la otra tendrá que aceptar. Si el proceso se desea llevar sin la presencia de un notario ambas partes deberán precisar su consentimiento en el precio del inmueble. En la actualidad el proceso de compraventa de una vivienda se da a través de la escritura de un contrato, ya que este documento proporciona seguridad jurídica. Además la ley estipula que para se concrete una hipoteca es necesario que un bien inmueble sea inscrito en el Registro de la Propiedad, donde se tienen que tramitar los documentos notariales, judiciales y administrativos. Estos trámites son llevados por el notario, ya que el es experto en esa materia.

Para llevar un proceso correcto de compraventa es conveniente que los diversos factores que se presenten sean realizados con la mayor responsabilidad posible, tanto la elección de un agente oficial, un abogado experto en inmobiliaria y un notario. La figura del notario es importante, ya que está en contacto directo con las partes contratantes para asesorarles sobre la corrección jurídica del negocio concreto que se va a negociar, otorgando forma legal a la voluntad de ambos clientes.

Una de las acciones más reconocidas del notario es la de elevar a la escritura pública la compraventa de un bien inmueble. Por ello, es importante que esta figura realice su trabajo con compromiso. La función principal del mismo es la de actuar como fedatario público, ya que su labor básica es la de encargarse de la formación de la conocida “fe pública” (verdad oficial). Además él tiene la responsabilidad de identificar a quienes otorga o intervienen en la suscripción de compraventa que autoriza y cuyo original archiva en su protocolo. Así demuestra por medio de ese documento y su copia, la verosimilitud del otorgamiento, manifestaciones e identidad de las partes firmantes. Al no contar con estas tres premisas corroboradas por la fe pública, la transacción inmobiliaria no tendrá el carácter de verdad oficial, por ende carecerá de fiabilidad originando una serie de demandas sobre cualquiera de los tres aspectos mencionados.

El Estado es el encargado de regular la profesión del notario, tanto su acceso como permanencia a dicha profesión. Debido a que su labor es de importancia es necesario que sea controlada por instancias superiores, que confirmen que su función básica gire en torno del interés colectivo de la sociedad. Los aranceles notariales (tarifas y precios) son los mismos para todos los notarios, ya que están fijados por el Gobierno a través del real decreto, y tienen un carácter obligatorio, los notarios o colegios no pueden modificarlos. La elección de un notario depende de las partes, por lo general en una hipoteca es el empleado del banco quien elige al notario, ya que están acostumbrados a trabajar con la misma persona. Es recomendable que las personas acudan a estos profesionales para realizar un proceso correcto, sin olvidar que los costes del notario están establecidos por la ley y que ellos están obligados a emplearlos rigurosamente en su actividad profesional.

Explore posts in the same categories: Uncategorized

Related Posts

Comment: