La locura y la compra de una propiedad

En toda familia siempre hay alguien que se comporte de manera algo extraña. Es decir, que lleve consigo una personalidad que pueda ser considerada “extravagante”. Pues bien, en mi familia quien se lleva ese puesto es mi tía. Y no por un apretado marcador sino más bien por goleada.  Lo último que hizo estuvo totalmente fuera de cuadro, y aún hoy escucha las opiniones del resto de la familia por aquello que hizo. Pero bueno para que sepan por qué merece ella ese apelativo de extravagante y que aún la reprendan, pasaré a contarles lo sucedido.

Todo empezó cuando quiso comprarse una casa. Desde la razón por la cual quería hacerlo ya se podía notar su “espíritu incomprendido”. Quería hacerlo pues simplemente la casa donde habitaba en esos momentos ya no satisfacía sus gustos por haberse mudado a tan sólo unas cuadras de su casa una familia que ella conocía. Todo lo que siempre había dicho ella, era que no quería vivir cerca de ningún conocido, y ahora tendría que soportar a una amiga y su familia.  Pues bien, desde que eso ocurrió, empezó a hacer sus maletas, y las de su madre, pues vive con su madre, mi abuela.

Y como no podía ser diferente en ella, comenzó a buscar alguna propiedad que estuviera en venta para poder mudarse lo más pronto posible. Pasó varias semanas tratando de hallar el lugar perfecto donde no viviera nadie cerca de la casa que compraría. Hasta que un día finalmente llegó a un propiedad alejada de todas las personas cercanas a ella, y optó por comprarla. Claro que primero tendría que pasar por todos los trámites propios de una compra inmobiliaria, pero eso a ella no le hacía ningún daño, pues mientras cumpliera su objetivo, estaba contenta.

Todos pensamos que eso quedaría ahí, pero ni bien concretó la compra, se empeño en derruir una parte de la casa pues no le agradaba. Claro que para ese punto gran parte de la familia ya la tenía cansada con sus consejos, y más que nada con los regaños, por las cosas que hacía, pero ella seguía firme en su convicción. Fue de esa manera que terminó por mandar a destruir la mitad de la casa que acababa de comprar simplemente porque no le agradaba y mandó a construir lo que faltaba siguiendo el mismo plano de su casa anterior. Realmente se podía notar que extrañaba esa casa, pero que era más fuerte su deseo de no conocer a ninguno de sus vecinos, así que prácticamente lo que hizo fue mudar la casa y no sólo a ella y a su madre.

De seguro de haber habido una propiedad a la venta que estuviera muy barata, pero cerca de alguna otra persona que ella conociera, no la hubiese comprado, simplemente por seguir lo que ella quería y tenía como convicción. Y aunque casi todos lo hayan tomado como capricho o más aún como locura, hay personas que hacen cualquier cosa por no dejarse llevar por lo que no les agrada, llegando incluso a esos extremos, como el de comprar una propiedad para destruirla y luego acomodarla a lo que quería en un principio.

Explore posts in the same categories: Uncategorized

Related Posts

Comment: