Una temporada en Venecia

Por cuestiones de trabajo tuve que mudarme por una temporada a Venecia. Estaba preocupado porque tenía que viajar a ver las casas o departamentos allá, y decidir a quien dejar a cargo de la mía. Estuve toda la semana buscando en Internet agencias inmobiliarias que me facilitaran este proceso, pero necesitaba ver las casas antes de comprarlas. Soy muy exigente con eso, no podía permitirme alquilar una y después descubrir que no era de mi agrado. A mitad de semana, mi hermana menor llegó de viaje y me fue a visitar. Ella estudiaba derecho internacional en una universidad del extranjero. Me dijo que venía a quedarse una temporada en casa de mis padres. Le propuse que se quedara en mi departamento. Así no me preocuparía en saber en manos de quien la dejaría, tenía plena confianza en ella. Luego de arreglar ese pequeño inconveniente, reserve unos boletos de avión a Venecia. Tenía que alquilar un departamento antes de empezar a trabajar, después ya sería complicado hacerlo. 

Viaje a Venecia y me puse en contacto con una agencia inmobiliaria que mi jefe me había recomendado, necesitaba una casa en medio de la cuidad para poder desplazarme sin ninguna dificultad. La joven que me atendió era muy amable y me comentó que tenían un apartamento en
la Plaza de San Marcos, justo en el corazón de la cuidad. “Desde sus balcones vas a gozar de una excelente vista”, me dijo.
                                                                                               Fuimos al lugar que me había comentado, ubicada en el Vaporetto, perfecta para temporadas de aguas altas. Llegamos al lugar que como me había dicho, contaba con una esplendida vista, desde sus ventanas y balcones se podía apreciar
la Catedral y todos lo alrededores de

la Plaza. Además, el lugar tenía acceso a tras islas que rodean la zona. Hasta el momento me parecía perfecto, pero faltaba ver más. Pasamos a recorrer los ambientes, cada habitación estaba en perfecto estado, ya que había sido remodelado hace unos meses. El dormitorio era amplio contaba con una cama grande y una ventana que daba a
la Plaza, el baño tenía agua caliente, la sala y el comedor compartían una pequeña área, acompañadas por una chimenea. Me gustó lo de la chimenea así podía calentarme en los meses de más frío. El departamento tenía todo lo necesario para pasar una pequeña estancia sin ningún problema. Los demás servicios que poseía este lugar era aire acondicionado para el mes de verano; TV en italiano, yo sabía este idioma en el colegio lo llevé y luego lo perfeccioné; un reproductor de música, buena para acompañarme mientras trabajo y los aparatos de cocina que iban a sacar de mi el chef que llevó dentro.
 

El departamento contaba con todo lo que necesitaba, no lo pensé ni un segundo.”Sí, lo alquilo”. Firmé algunos papeles, la joven llamó por teléfono para hacer unos arreglos y listo, ya era mío por unos meses. Regresé a casa a recoger lo indispensable, me despedí de mi familia, puse en la refrigeradora las indicaciones a mi hermana y me fui al aeropuerto. Estando en Venecia me instalé, puse un poco de música y contemple desde mi ventana la cuidad. Mañana empezaba en el trabajo y necesita pasar un momento tranquilo en mi nueva casa.

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